jueves, 24 de mayo de 2007

LOS INDÍGENAS HOY... en Chile

FORESTALES CHILENOS ENTRE LOS MÁS RICOS DEL MUNDO

(Extraído de http://www.mundoposible.cl Por Pedro Cayuqueo, marzo de 2007)
Los magnates chilenos Anacleto Angelini y Eleodoro Matte comparten un privilegiado puesto entre los más ricos del mundo con el empresario Sebastián Piñera, quien por primera vez es considerado en el ranking elaborado por FORBES para el año 2007 con las fortunas personales más cuantiosas del mundo. No sólo acumulan fortunas, también miles de hectáreas de tierras hoy reclamadas por comunidades mapuches.

Hace varios años que este listado considera a Angelini -actual N° 119-, con una fortuna estimada en 6.000 millones de dólares, y a Eleodoro Matte, en el lugar N° 137, con 5.600 millones de dólares. Sin embargo, este año FORBES destaca el "ingreso destacado" del empresario RN Sebastián Piñera, dueño de LanChile y del club de fútbol Colo-Colo, que con una fortuna de 1.200 millones de dólares entró directamente al lugar N° 799 del ranking.

Los tres chilenos incluidos en el listado de la revista no sólo acumulan fortunas. También más de un millón de hectáreas de tierras reclamadas por comunidades mapuches en la zona sur de Chile, principalmente Eliodoro Matte y Anacleto Angelini, quienes encabezan a nivel mundial la producción de celulosa a través de los holding CMPC y Celulosa Arauco, respectivamente. El imperio forestal de ambos magnates fue posible gracias al Decreto Ley 701, promulgado el año 1974 por la dictadura militar de Pinochet y que subsidió con recursos y tierras el arribo de la industria forestal al territorio mapuche.

Ambos empresarios controlan las principales forestales del país: Matte la Forestal Mininco y Angelini Forestal Bosques Arauco, protagonistas en los últimos años de numerosos conflictos territoriales con comunidades mapuches y que han dejado al descubierto las contradicciones de un modelo económico neoliberal que viola de manera cotidiana los derechos de los pueblos indígenas. Desde el año 1999, dichos reclamos han desembocado en la persecución y posterior encarcelamiento de medio centenar de dirigentes tradicionales y comuneros, toda vez que el gobierno chileno a calificado sus reivindicaciones como acciones "terroristas".

LA RIQUEZA ANGELINI

Anacleto Angelini Fabbri (93 años), empresario de origen italiano, llegó a Chile en el año 1948 en donde fundó ese mismo año, junto a otros italianos la empresa Pinturas Tajamar. Encabeza el grupo Angelini, uno de los mayores productores mundiales de celulosa y harina de pescado, controlando también el rubro de combustibles. Su mayor activo, Empresas Copec, es hoy una empresa diversificada, con una importante participación en el negocio forestal a través de su filial Celulosa Arauco, que controla a su vez la empresa Forestal Bosques Arauco, la mayor empresa propietaria tierras en la Región del Bío Bío, y que encabeza los conflictos con comunidades mapuches de Arauco.

En los últimos años, uno de los puntales de su expansión en el negocio forestal fue la apertura de la planta de Celulosa Arauco y Constitución (CELCO), ubicada en Valdivia. Se trata de una de las industrias más grande del mundo, que permitiría la producción de 700 mil toneladas de celulosa kraft al año. Un negocio redondo, pero que ha tenido sus "daños colaterales". Entre ellos, pequeños productores agrícolas mapuches de los sectores de Tralcao y Raluya, aledaños a la Planta. Y el Santuario de la Naturaleza Carlos Anwandter, un lugar protegido por la Convención Internacional de Ramsar, y que fue gravemente contaminado al depositar allí CELCO sus residuos industriales.

Inicialmente, los desechos de la Planta Valdivia se depositarían directamente en el mar, en la bahía de Mehuín. Pero comunidades lafkenche y sindicatos de pescadores artesanales se opusieron tenazmente y, luego de varios estudios, la Resolución de Calificación Ambiental (RCA) aprobó un tratamiento en el río Cruces, que desemboca en el Santuario. Si bien la comunidad se opuso a la construcción del complejo industrial, el apoyo de las autoridades fue absoluto hacia el empresario, especulando que daría empleo a más de 4 mil personas. Tras la contaminación del río Cruces, CELCO ha retomado la idea de lanzar sus residuos al mar, lo que mantiene en alerta a mapuches y pescadores del litoral sur.

Fuera de la Planta Valdivia, el grupo Angelini se encuentra levantando la Planta Nueva Aldea, de 900 mil toneladas anuales. También está en la última etapa de evaluación ambiental una nueva planta de CMPC de 780 mil toneladas, junto a la actual Celulosa del Pacífico. En conjunto, estas tres nuevas fábricas van a sumar casi 1,6 millones de toneladas de celulosa a los 3 millones actuales, transformando a Angelini en líder mundial indiscutido del negocio. Actualmente, el grupo controla la mayor base forestal en América del Sur: cerca de 800 mil hectáreas en Chile, Argentina y Uruguay.

LA RIQUEZA MATTE

Eliorodo Matte Larraín encabeza el grupo Matte, gestado a comienzos del siglo XIX por Luis Matte Larraín en alianza con la familia Alessandri a partir de la Papelera, actual holding Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC). Desde entonces, sus influencias se han extendido a todas las esferas de la vida nacional, incluyendo la cultura y educación, aparte de la política y poderes del Estado. Eliodoro Matte, ingeniero de 56 años con un master en la Universidad de Chicago y ex docente de la Universidad Católica, no sólo preside la CMPC, sino también el Centro de Estudios Públicos (CEP) y el consejo directivo de la Universidad Finis Terrae. Participa además en el Instituto Libertad y Desarrollo, think tank de la derecha.

Entre los haberes de los Matte Larraín están Forestal MININCO (filial de CMPC), con más de 400.000 hectáreas reclamadas por comunidades mapuches en las provincias de Arauco y Malleco; la empresa eléctrica Colbún; el Banco BICE, e inversiones forestales en Argentina. La CMPC posee una de las mayores fábricas de papel en América del Sur y controla y participa en más de treinta empresas de los sectores financiero, minero, sanitario, maderero, telecomunicaciones, energía, puertos e industria. Hoy participa además en el megaproyecto HidroAysén, que pretende construir cuatro represas en los ríos Baker y Pascua en la XI Región, aliados con Endesa-España.

Los Matte recientemente terminaron su alianza con uno de los grupos más tradicionales y conservadores del Reino Unido, los Rothschild, adquiriendo la totalidad de la participación de los británicos en el BICE. En estos días, acaban de hacer lo mismo con sus socios norteamericanos del grupo Mellon Bank, comprando su participación en The Dreyfrus Corporation. Pero no todo ha sido adquisiciones, hace un tiempo vendieron el 7,6% que poseían en la Compañía Sudamericana de Vapores, que controla Ricardo Claro, y nada menos que al empresario y ex candidato presidencial de Renovación Nacional, Sebastián Piñera, el tercer chileno en aparecer incluido este año en la lista de la Revista FORBES.

PIÑERA Y BENETTON, LOS OTROS...

Sebastián Piñera es dueño de línea aérea Lan Chile, socio mayoritario del popular Club de Fútbol Colo-Colo, Chilevisión y propietario de 115 mil hectáreas de tierras en la parte sur de la isla de Chiloé, reclamadas por el Consejo de Caciques Williche. Según denuncia esta organización indígena, se trataría de antiguas tierras comunitarias protegidas por el Tratado de Tantauko (1826), usurpadas por el estado a comienzos del siglo XX tras impulsarse la colonización chilena del archipiélago. Piñera buscaría levantar allí un gran Complejo de Eco turístico, al estilo del Parque Yellowstone en Estados Unidos, que año tras año recibe millones de visitantes de todo el mundo y factura también millones de dólares en ganancias.

No quedan fuera del listado de FORBES los hermanos Carlo, Luciano, Giuliana y Gilberto Benetton, miembros del Grupo Benetton creado en Treviso, Italia, el año 1965. La familia figura en el lugar N° 323 de FORBES, con 2.300 millones de dólares por cada socio fundador. El grupo posee más de 5 mil tiendas de ropa, en 120 países, además de una empresa de peajes en autopistas líder en Europa y una cadena de restaurantes que atiende a 800 millones de clientes cada año sobre carreteras y aeropuertos en 31 países. Sus negocios no sólo se extienden por Europa. En Puelmapu, territorio mapuche del este, Benetton ha adquirido aproximadamente 900 mil hectáreas de tierra en las provincias de Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz, constituyéndose en el mayor terrateniente de Argentina.

Las compras de tierras de Benetton las realiza a través de la Compañía de Tierras del Sud Argentino S.A. La legalidad de dichas adquisiciones siempre ha sido cuestionada por familias mapuche que -principalmente en la provincia de Chubut- han sido desalojados de sus tierras con el objeto de dar paso a la crianza de ovinos y satisfacer así la demanda de lana que necesita su gigantesca industria textil. Se trata de producción a bajo costo, con mano de obra barata, pero con altas ganancias. Varios casos de usurpación han llegado hasta tribunales, siendo el más conocido el litigio que Benetton mantiene con la familia Curiñanco-Rua Nahuelquir por el lote Santa Rosa en Leleque. Dicho predio hoy se encuentra "recuperado" por mapuches en Chubut.

SON 16 (Nicolás Guillén, Cuba)

(Un regalito enviado por mi amiga Pau Pérez, para compartir... )

Yoruba soy, lloro en yoruba lucumí.
Como soy un yoruba de Cuba,
quiero que hasta Cuba suba mi llanto yoruba;
que suba el alegre llanto yoruba que sale de mí.

Yoruba soy,cantando voy, llorando estoy,
y cuando no soy yoruba, soy congo, mandinga, carabalí.
Atiendan amigos, mi son, que empieza así:

Adivinanza de la esperanza:
lo mío es tuyo lo tuyo es mío;
toda la sangre formando un río.

La ceiba ceiba con su penacho;
el padre padre con su muchacho;
la jicotea en su carapacho.
¡Que rompa el son caliente, y que lo baile la gente,
pecho con pecho, vaso con vaso, y agua con agua con aguardiente!

Yoruba soy, soy lucumí, mandinga, congo, carabalí.
Atiendan, amigos, mi son, que sigue así:

Estamos juntos desde muy lejos, jóvenes, viejos,
negros y blancos, todo mezclado;
uno mandando y otro mandado, todo mezclado;
San Berenito y otro mandado, todo mezclado;
negros y blancos desde muy lejos, todo mezclado;
Santa María y uno mandado, todo mezclado;
todo mezclado, Santa María, San Berenito, todo mezclado,
todo mezclado, San Berenito, San Berenito, Santa María,
Santa María, San Berenitotodo mezclado!

Yoruba soy, soy lucumí, mandinga, congo, carabalí.
Atiendan, amigos, mi son, que acaba así:

Salga el mulato, suelte el zapato, díganle al blanco que no se va:
de aquí no hay nadie que se separe; mire y no pare, oiga y no pare,
beba y no pare, viva y no pare,que el son de todos no va a parar!

jueves, 17 de mayo de 2007

Aunque tarde... la justicia llega


Vean el texto íntegro del fallo del Tribunal Regional de Etica y Disciplina (TRED) de la Región Metropolitana referente al caso denominado "Montaje Video Rinconada de Maipú" en http://www.colegiodeperiodistas.cl/index.php?action=documentos_colegio&noticia_id=177

Este fallo impone las sanciones de censura por escrito y expulsión de la
orden a un colega periodista y censura por escrito y suspensión por un año
de los registros del Colegio a otros cuatro. Este fallo se encuentra aún en plazo de apelación para las partes, que disponen de 5 días a partir de la notificación
para apelar ente el Tribunal Nacional de Etica y Disciplina.

miércoles, 16 de mayo de 2007

Arriba los mapuche lafkenche




¡¡¡Felicidades a los mapuche lafkenche!!! Así da gusto.

Como estas buenas nuevas no aparecen en la prensa nacional, más preocupada de otras vainas, aquí dispongo esta humilde tribuna.

Verdaderamente, estas comunidades mapuche de la costa nos dan un ejemplo de independencia y exitosa autogestión. Ahora esperemos que el Proyecto de Ley que crea el Espacio Costero Marino de los Pueblos Originarios cumpla sus etapas en el Congreso, y ya festejemos definitivamente.
Felicito especialmente a mis amigos lafkenche de Tirúa, personas que admiro por sus convicciones, coraje y compromiso por las causas comunes de su pueblo. Alejados de todos esos protagonismos ingratos... ellos son los que están contribuyendo a un mejor mañana para los indígenas y no indígenas de Chile.

lunes, 14 de mayo de 2007

Y el caso Mehuin?

Lo ocurrido en Arauco, hace días, es sólo un ejemplo de cómo el Estado de Chile, con todo su aparataje "democrático", opta por defender los intereses privados por sobre los de cientos de chilenos que reivindican sus legítimos derechos sociales, culturales y laborales.
Les invito a ver el video del caso de los mapuche-lafkenche de Mehuin, comunidad de pescadores ubicada en la Región de Los Lagos, y lugar donde la Planta Valdivia de la Celulosa CELCO Arauco pretende descargar sus residuos industriales líquidos. Los mismos RILES arrojados al río Cruces, Santuario Carlos Anwandter, con los resultados que todo Chile tuvo conocimiento.
Todo lo anterior, con apoyo del ex mandatario Eduardo Frei, y la negligente mirada de Ricardo Lagos (recientemente nombrado "enviado especial de la ONU para el cambio climático").

miércoles, 9 de mayo de 2007

El coraje de los Yacu Tayta

Un reportaje de aquellos que nos evidencian que no todo está perdido...

( Por Carlos Páucar, 9 de mayo de 2007, http://www.larepublica.com.pe)

Cierta vez una turista norteamericana le preguntó a Fernando Chuquival Pisango si era cierto que tenía numerosos hijos. Pues sí, afirmó él, tengo 12. Sorprendida, ella le comentó: En Estados Unidos solo tenemos uno o dos hijos, o hay que pagar muchísimos impuestos. Fernando le respondió: Acá, en cambio, en el Perú, nos obligan a tener 12 hijos... para algún día poder invadir los Estados Unidos.
Chuquival es uno de los líderes de los Yacu Taytas. Siempre está listo para la broma, para la risa. Pero también para soltar verdades. "Lo cierto es que muchos de los que pertenecemos a este grupo formado en la comunidad de Manco Cápac antes fuimos depredadores de los recursos de El Dorado, como el paiche y los huevos de la taricaya, practicábamos la tala ilegal del cedro y la caoba, hacíamos lo que queríamos con nuestra naturaleza, pero todo cambió cuando formamos Yacu Tayta".
Comunidad vigilante
Los Yacu Tayta (Padres del Agua) se formaron en 1994. En aquellos años la impresionante cocha El Dorado era solo puro paisaje, pues el gran paiche casi había desaparecido. Las tortugas, monos, aves, lagartos, el manatí y el voraz lobo de río estaban al borde de la extinción. El panorama era alarmante, desolador.
Fue entonces que se reunió un grupo de pescadores de Manco Cápac, comunidad a orillas del río Ucayali, y formaron los Yacu Taytas, la primera y más exitosa organización de protección del medio ambiente y de manejo sostenible en la Reserva Nacional del Pacaya-Samiria. La República (periódico) viajó hasta esta zona agreste de la Amazonía loretana, primero a bordo de un deslizador y luego –en varias horas de recorrido– dentro de un estrecho, duro, pero eficaz peque peque. Sobre esta nave de cedro pudimos atravesar la enmarañada vegetación y las extensas áreas inundadas de selva, debido a la época de creciente (que va de noviembre a mayo).
En el lugar también hallamos al legendario y valiente "Tío Hugo". Ayacuchano él, pero quien por amor llegó a vivir a la pujante comunidad de Manco Cápac. Allí aprendió a convivir con la selva, con los eternos desafíos de la Amazonía. Fundador de Yacu Tayta, hoy sigue siendo uno de los más entusiastas integrantes –son 20– de esta organización comunal.

Riesgos y progresos

Hugo Pineda del Castillo, "Tío Hugo", debe seguir batallando, junto a su grupo, por la protección, el aprovechamiento controlado y el monitoreo de las actividades en la cocha El Dorado. "Cuando recién iniciamos nuestra labor, monitoreamos y apenas hallamos a 4 paiches en la zona. Con bastante trabajo logramos su recuperación".
Hace dos años, grupos ilegales de tres comunidades, entre ellas de Bretaña, invadieron sorpresivamente El Dorado, superaron en número a los vigilantes, los inmovilizaron, y capturaron 100 paiches, fruto de la labor de los Yacu Tayta. Los principales cabecillas de ese hurto siguen siendo prófugos de la justicia. ¿El resultado? En la zona todavía no se recuperan de esa pérdida: los ingresos disminuyeron para este grupo organizado.
Como ocurrió con el paiche, gracias a la tenacidad de los Yacu Tayta también se recuperó a poblaciones enteras de la taricaya. En solo 4 años aumentó el número de hembras desovadoras –las más buscadas por los extractores– de 290 a 1,010, un incremento de 350%. Este éxito solo se compara con el boom de la arahuana, pez bastante solicitado, con fines ornamentales, en países del Asia.
El "Tío Hugo" comenta: "Ahora se ven los frutos del manejo sostenible que realizamos con los recursos naturales". Su empeño no decae, pese a que vive preocupado en estos momentos, ya que requiere ayuda para enfrentar la epilepsia que padece su hijo mayor, Henry. Sus otros hijos, con nombres de futbolistas, Ronaldo y Romario, y Cinthia, completan su dicha familiar.

Trabajo de hormiga

El éxito de Yacu Tayta se ha multiplicado. Nuevos grupos se forman al observar que los recursos aumentan gracias a los Comités de Gestión formados en la reserva. Los Tigres es uno de ellos. Los Tibes es otro. En total, 120 familias ya forman parte de diversas organizaciones.
Así como los Yacu Taytas, en la Reserva Nacional Pacaya-Samiria (la segunda más grande del Perú) varias comunidades hacen "un trabajo de hormiga" para proteger el medio ambiente. Han formado Juntas de Vigilancia, Comités de Gestión, elaboran Planes de Manejo de los recursos. Porque, como lo explica Rosario del Águila, bióloga de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI), lo valioso "no es solo la protección de la naturaleza sino del desarrollo de las comunidades locales".
Importan aves y quelonios, palmeras y peces, pero también importa, y mucho, el desarrollo de los pobladores, sin poner en peligro el frágil ecosistema del Pacaya-Samiria.La labor de la AECI, de organizaciones como Pro Naturaleza y Green Life de aliarse con las comunidades para salvar la reserva, tiene ese norte. De allí, el surgimiento de Organizaciones Sociales de Procesadores y Pescadores Artesanales (OSPPA), Organizaciones de Manejo de Recursos Naturales (ORMARENA) y Comités de Palmeras (COMAPA).
De allí, el valor de acciones como las de Norma Tabinche, mujer que hace vigilancia y monitoreo junto a varones en San Jacinto. O de Jaime Latorce, encargado del Puesto de Vigilancia de la cuenca de Yanayacu-Pucate. O de Marisol Dosantos, regidora de Manco Cápac, una de las más activas del área. Seres que luchan por un mundo mejor.

Turismo sí, pero con planes de desarrollo

Las comunidades que participan en los programas de conservación en el Pacaya-Samiria gozan de los beneficios del proyecto ecoturístico "Rumbo al Dorado", que busca promocionar esta hermosa reserva sin amenazar su equilibrio ecológico. Los pobladores son conscientes de que el Pacaya-Samiria alberga los humedales más ricos en diversidad biológica y productividad de los trópicos, por lo que toda acción turística se planea protegiendo esa enorme riqueza, y por supuesto ayudando a las economías locales, según explicó la coordinadora de Pro Naturaleza, María Elena Lau.
El consorcio "Rumbo al Dorado" está formado por 5 miembros: tres asociaciones locales de manejo (Yacu Tayta, Yarina y Veinte de Enero) y dos ONG (Pronaturaleza y Green Life). Este consorcio ha sido reconocido tanto nacional como internacionalmente por ser un modelo de ecoturismo sostenible. La Organización Mundial de Turismo (OMT) lo consideró como una de las 64 pequeñas empresas ecoturísticas ejemplares en el mundo.
Pero no tendría tan buenas perspectivas este proyecto turístico sin el plan de manejo alentado por la cooperación española. La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) realiza una decidida apuesta por el desarrollo amazónico. Y la mejor noticia es que acaba de renovar ese apoyo hasta el 2010 mediante el Proyecto Araucaria- Amazonas. El coordinador de este proyecto, Manuel Martín, explicó que el aporte, que puede bordear el millón de euros, "se ve justificado" por el gran valor ecológico del denominado "pulmón del mundo".
La nueva etapa de Araucaria prevé poner especial atención en la "zona de amortiguamiento" de la Reserva. Con mayor sensibilización a las comunidades frente a la tala ilegal de árboles y al tráfico de madera, mayor apoyo a la salud, la educación y a la gestión ambiental.

sábado, 5 de mayo de 2007

Comunicación y Desarrollo Humano


Reconozco en este tema una de las áreas más atractivas para nuestro actual ejercicio como comunicadores sociales. Las siguientes menciones son bastante decidoras:
«... la comprensión y el conocimiento de los problemas y oportunidades de las poblaciones rurales a todos los niveles y el mejoramiento de la interacción entre el personal de actividades de desarrollo y las masas mediante un sistema eficaz de comunicación son condiciones previas para el éxito de la estrategia de desarrollo rural ... » «Cart del campesino». Conferencia Mundial sobre Reforma Agraria y Desarrollo Rural (CMRADR), Declaración de Principios, FAO. Roma, 1979.

«Los medios de información pueden ser un aliado poderoso para conseguir un desarrollo más participatorio.» Informe sobre el Desarrollo Humano, 1991, PNUD.

«El desarrollo sostenible constituirá un desafio importante en el próximo siglo. La participación popular es decisiva para esta tarea. Sólo a través de la comunicación podremos trabajar realmente en favor de una causa común, de un interés común, para mejorar nuestra situación. La comunicación está relacionada básicamente con la democracia, con la participación, con la difusión de los conocimientos, con la capacidad para hacernos cargo de nuestro futuro.» Gro Brundtland, Primera Ministra de Noruega yPresidenta de la Comisión Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo.

Les invito a revisar este texto de Colin Fraser y Jonathan Villet que nos da señales de la trascendencia que cobra este tema. www.fao.org/docrep/t1815s/t1815s00.htm

viernes, 4 de mayo de 2007

Derechos Culturales de los Pueblos Indígenas de Chile

(Por Luz Alejandra Melgarejo Soto, 2005)

Pese a las validadas voces que pregonan la urgente necesidad de abordar en términos jurídicos las cuestiones culturales, como medida de pacificación de los numerosos conflictos sociales contemporáneos, la realidad actual nos indica que es una de las áreas más atrasadas del sistema internacional de protección a los derechos humanos.

Rodolfo Stavenhagen, a quien conociéramos el 2003 como Relator Especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de los Indígenas de Chile, un año antes de su visita a nuestro país, concluía en una conferencia en Puebla que “no podrá haber una cultura de paz en el mundo sin el respeto a los derechos culturales de los individuos y de los grupos”, aludiendo a que los actuales conflictos internos ya no se remiten a las tradicionales contiendas interestatales, sino entre actores sociales y políticos definidos en términos étnicos y culturales.

Chile no es la excepción en este escenario internacional. Prueba de ello, es la situación que hoy se vive en torno a la problemática de los pueblos indígenas, donde el Estado, con sus tres gobiernos democráticos, no ha logrado zanjar los puntos divergentes que atañen directamente a un 5% de la población, y a la reconciliación y armónica convivencia de toda una nación. A pesar de los esfuerzos realizados hasta la fecha, Chile aún no ha realizado una Reforma Constitucional que reconozca a los Pueblos Indígenas ni ha ratificado el Convenio 169 de la OIT, sobre Pueblos Indígenas y Tribales de 1989.

Diversidad cultural invisible

La situación actual de los indígenas en Chile es el producto de una larga historia de explotación y despojo de sus tierras y recursos que se remontan al siglo XVI. Una problemática que desde su origen tiene su referente en su relación con la sociedad chilena.

Después de los primeros asentamientos de colonizadores españoles en el valle central de Chile, la población originaria fue desapareciendo por los efectos de la conquista y la colonización y los sobrevivientes fueron absorbidos e integrados paulatinamente en la naciente población chilena. Varios intentos de los españoles por someter a los mapuche fracasaron, y a lo largo de diversos acuerdos, la Corona reconoció la independencia de estos pueblos, respetando su soberanía territorial al sur del Río Bío Bío.

Durante la primera mitad del siglo XIX la República de Chile mantuvo la misma relación con la nación mapuche, sin embargo, poco a poco las incursiones chilenas en la región fueron debilitando la soberanía indígena y generando diversos conflictos.

Finalmente, en 1888 Chile emprendió la conquista militar de la Araucanía, la Guerra de Arauco o también conocida en forma oficial como la "Pacificación de la Araucanía", que conllevó la integración de la región al resto de la nación. Por otra parte, como consecuencia de la Guerra del Pacífico (1879-1883) se produjo la incorporación de los grupos aymara, atacameño, quechua y kolla del norte a Chile. En el mismo año 1888 la Isla de Pascua, se anexiona al país como resultado de un acuerdo entre las autoridades de la Isla y el Gobierno de Chile.

El principal resultado de esta época para los pueblos indígenas, se refleja en la pérdida progresiva de sus territorios y recursos, así como de su soberanía, y un acelerado proceso de asimilación impuesto por las políticas y las instituciones de la República, en el cual se desconoció a las culturas y lenguas indígenas con sus identidades propias. La sociedad chilena en su conjunto y la clase política, en particular, ignoraban -incluso negaban- la existencia de los pueblos indígenas como parte de la nación chilena, situación que perduró en términos generales hasta fines de la década de 1980.

Durante el gobierno del Presidente Salvador Allende se realizan diversas reformas sociales y se acelera el proceso de Reforma Agraria que incluía la devolución de tierras a las comunidades indígenas. La subsiguiente Dictadura Militar de Augusto Pinochet revirtió estas reformas y decretó la privatización de las tierras indígenas, que fue acompañada de la represión de los movimientos sociales, incluidos los indígenas, y de los mapuches en particular.

La "invisibilización" de los indígenas durante tanto tiempo apenas comenzó a transformarse a partir del ocaso de la Dictadura Militar. Sus organizaciones más representativas comenzaron entonces a canalizar una serie de demandas por el reconocimiento de sus derechos negados. Con el retorno a la democracia en 1989 se inicia una nueva etapa en las relaciones históricas entre los pueblos indígenas y el Estado chileno, materializada en el Acuerdo de Nueva Imperial, suscrito por el entonces candidato a la Presidencia de la República Patricio Aylwin y los representantes de las diversas organizaciones indígenas, y que culminó en 1993 con la Ley 19.253 (Ley Indígena), en la que por primera vez el Estado chileno reconoce derechos específicos a los pueblos indígenas y expresa su intención de establecer una nueva relación. Se reconoce a los indígenas como "los descendientes de las agrupaciones humanas que existen en el territorio nacional desde los tiempos precolombinos, que conservan manifestaciones étnicas y culturales propias siendo para ellos la tierra el fundamento principal de su existencia y cultura", señalándose como principales etnias indígenas de Chile a los mapuche, aymara, rapa nui, atacameños, quechuas, collas, kawashkar o alacalufe y yamana o yagan.

Entre los derechos más importantes reconocidos en la normativa se encuentran los derechos de participación, el derecho a la tierra, los derechos culturales y el derecho al desarrollo, enmarcado en la responsabilidad del Estado para la creación de mecanismos específicos para la superación de la marginalidad que sufren los indígenas. Entre estos, se creó la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI), que funciona como cuerpo colegiado decisorio en materia de política indigenista, con la participación de representantes indígenas (consejeros).

Para responder a las demandas indígenas de una manera integral, la Subsecretaría del Ministerio de Desarrollo y Planificación (MIDEPLAN) fue designada como coordinadora ejecutiva de programas y políticas indígenas y estableció un programa de desarrollo integral para las comunidades denominado "Programa Orígenes", dedicado a mejorar las condiciones de vida y promover el desarrollo con identidad de los pueblos aymara, atacameño y mapuche en el área rural.

Por otra parte y para fundamentar la acción indigenista del Estado en esta nueva etapa, el gobierno del Presidente Ricardo Lagos creó la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato, presidida por el ex Presidente Patricio Aylwin y compuesta de distintos actores de la sociedad chilena y representantes indígenas. Su mandato fue indagar "sobre los hechos históricos de nuestro país y a efectuar recomendaciones para una nueva política de Estado". La Comisión que en octubre de 2003 presentó su informe, conclusiones y propuestas para la reconciliación y el nuevo trato entre indígenas y sociedad chilena, algunas de las cuales fueron incorporadas en el paquete de Reformas Constitucionales enviadas al Congreso por el Ejecutivo, y que días antes del Mensaje Presidencial 2005, fueron rechazadas por el Parlamento.

Complejidades de un conflicto

Aunque el resumen formal del desarrollo de la situación de nuestros pueblos indígenas descrita más arriba, resulte satisfactoria para vastos sectores de la sociedad chilena, en cuanto a que durante los años de democracia se ha saldado un pasado de discriminación y exclusión social, lo cierto es que para los indígenas las medidas de reparación y nuevo trato no responden a sus expectativas, por lo cual entre sus dirigentes no existe la más mínima idea de detener el proceso reivindicativo iniciado con el retorno a la democracia, el cual fue influido además por el despertar indigenista latinoamericano a propósito de la conmemoración de los 500 años del Descubrimiento de América.

Por una parte, está el descontento frente a una Ley Indígena que es considerada como poco representativa. A pesar de haber sido convocados en su formulación, los líderes indígenas estiman que ésta no recogió el verdadero sentir expresado en las reuniones previas a su redacción. El cuestionamiento se centra en que la Ley no contempla adecuadamente los mecanismos de protección de los derechos humanos de los pueblos indígenas, ello sumado a otras consideraciones que tienen que ver con la posición de exclusión social, marginación y subordinación que los indígenas ocupan en la sociedad chilena, por lo que una salida estaría en la respuesta a la demanda del Reconocimiento Constitucional por parte del Estado y la ratificación por Chile del Convenio 169 de la OIT.

Respecto de la Comisión de Verdad Histórica y Nuevo Trato (“Nuevo Maltrato”, irónicamente llamada por los sectores indígenas), afirman que ésta no ha sido más que una estrategia del Ejecutivo para alimentar una positiva imagen hacia la opinión pública nacional e internacional, debido a que la contraparte del Gobierno fue invitada a participar horas antes del primer encuentro, sin consulta a las bases, es decir, sin que las comunidades pudiesen enviar a sus líderes efectivamente representativos. Con ello se le restaría validez social a los resultados del informe. Inclusive hay dirigentes que señalan que, al menos entre los mapuche, la gran mayoría de comuneros no tuvo ni tiene conocimiento de la creación y alcances del trabajo de esta Comisión. Situación que implicaría una nula aplicación, puesto que no se recurrió al mismo sistema usado en otras comisiones como la Valesch, cuyas conclusiones han sido validadas hasta por los integrantes de sectores vinculados a la Dictadura Militar.

En general desde el mundo indígena existen duras críticas a la actuación de los gobiernos democráticos, y es especialmente sentido el desempeño del Presidente Ricardo Lagos, puesto que su mandato se ha caracterizado por una política y estrategia eficaz en cuanto a desarticular las movilizaciones reivindicativas, a partir del asistencialismo y la aplicación de leyes de excepción creadas durante la Dictadura Militar, como el caso de la Ley de Seguridad Interior del Estado y Antiterrorista, por las cuales existen dos lonkos procesados en la Región de la Araucanía, y que de acuerdo a la opinión de los organismos internacionales, su aplicación violaría las garantías internacionales de protección de los Derechos Humanos, entendiéndose que no han sido sometidos al debido proceso correspondiente a actividades de defensa o protesta social.

Aunque desde 1993 se han observado avances, las políticas son todavía muy débiles. El Gobierno de Chile en sus últimos informes internacionales da cuenta respecto de las acciones públicas en beneficio de los indígenas, las que incluyen un programa especial de Chile Solidario, la política de tierras –que habría significado la transferencia de 230 mil hectáreas a indígenas entre el año 2000 y 2004-, el programa de Becas Indígenas –que totalizaron 33 mil el año 2005-, y el Programa de Educación Intercultural Bilingüe.

En la última situación citada, cabe señalar que el Programa de Educación Intercultural Bilingüe, que ha iniciado el Ministerio de Educación basado en sólidos fundamentos teóricos y pedagógicos, aún no ha beneficiado a la mayoría de las comunidades indígenas, a raíz de la escasez de personal capacitado y recursos. Por lo tanto, hasta la fecha el sistema educativo del país no ha podido responder aún a la demanda indígena de protección, preservación y fomento de su cultura tradicional.

El panorama general, en materia de preservación de la identidad cultural de los pueblos indígenas chilenos, es complejo. Los líderes del pueblo atacameño atribuyen la pérdida de su lengua, como resultado de la obligada "chilenización" a la que fueron sometidos después de la Guerra del Pacífico. Situación que se repite con los quechua. En las zonas de grandes y medianos centros urbanos como Santiago, Calama, Iquique y Temuco, el cambio cultural en el proceso de migración urbana es resentido por diversas generaciones, destacándose un creciente número de profesionales, intelectuales y estudiantes indígenas jóvenes, quienes insisten en la preservación y recuperación de sus identidades culturales. El pueblo rapanui también ha denunciado una amenaza a su identidad cultural, debido a la inmigración a la Isla. San Pedro de Atacama, con su desierto, se ha transformado en años recientes en un centro de atracción turística internacional que ha abierto oportunidades económicas para la población, pero que también ha creado tensiones respecto a la preservación de la identidad cultural.

Las iniciativas son calificadas como “valorables”, por diversos sectores cercanos a la problemática indígena, no obstante instan al gobierno a un mayor análisis para determinar sus reales implicancias en favor del desarrollo indígena. La política de tierras, por ejemplo, ha adolecido de muchos defectos que han sido reconocidos por el propio gobierno, como no haber ido acompañadas de programas de apoyo al desarrollo económico, o no considerar el otorgamiento a sus adjudicatarios de derechos sobre los recursos naturales que resultan indispensables para hacerlas producir.

Por otro lado, la mayor parte de las tierras consideradas como trasferidas a indígenas, son en verdad tierras ancestrales indígenas cuya propiedad es, a través de esta política, saneada o regularizada. Muchas comunidades, como Quinquén en la Región de la Araucanía, deben esperar largos años antes de que se le otorgue la propiedad de la tierra que reclaman, lo que genera frustración e incertidumbre.

Más grave aún, la desprotección en que se encuentran los derechos indígenas sobre sus tierras y recursos naturales y culturales, en particular frente a proyectos de inversión que se realizan en ellas o alrededores, sigue siendo la misma. La forestación con especies exóticas de rápido crecimiento por el sector privado -con el aval y subsidio del Estado- de tierras indígenas o tierras reclamadas por sus comunidades, lejos de revisarse, ha sido acelerada en el último año, con grave impacto para las comunidades y su medio ambiente.

Otra realidad que sigue plenamente vigente es la del desconocimiento jurídico de los derechos indígenas. Para enfrentar esta situación el Ejecutivo, en el marco de la política del “nuevo trato,” propuso recientemente al Congreso Nacional un proyecto para lograr el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas. La iniciativa, sin embargo, se limitó a reemplazar el inciso final del artículo 1° agregando en su parte final un texto que dispone: “la ley garantizará el derecho a conservar, desarrollar y fortalecer la identidad, idiomas, instituciones y tradiciones espirituales, sociales y culturales de los pueblos indígenas que habitan el territorio nacional”.

Nuevamente, la propuesta enviada no recogió, como se hace en los textos constitucionales de numerosos países latinoamericanos, el reconocimiento de derechos políticos, territoriales o culturales específicos que permitan una figura jurídica que no sea meramente declarativa, sino que posibilite el resguardo efectivo de los derechos indígenas en el país, cuya desprotección ha generado los conflictos que conocemos.

Frente a los hechos, al menos los dirigentes mapuche, consideraron dicho acto como oportuno, por cuanto no reflejaba un cambio substancial para la realidad que hoy les afecta.

Aunque menos expuestos, los mapuche a la fecha continúan con sus movilizaciones, efectuando sólidas gestiones a nivel internacional, donde han logrado un apoyo sin precedentes. La confianza de sus dirigentes, quienes han liderado el proceso reivindicativo indígena en Chile, está en el exterior. Para ellos la globalización económica, el mercado internacional con políticas y normativas más eficientes en materias de Derechos Humanos, y por cierto Culturales, serán las que favorecerán en el mediano plazo la introducción de los cambios legislativos esperados. Chile es un país subordinado en términos económicos, su crecimiento está basado en su comercio exterior, por lo tanto así como gracias a los Tratados de Libre Comercio hoy es posible contar con ciertas medidas que protegen aspectos sociales, propiedad intelectual, medio ambiente o la simple instalación de una Planta de Tratamiento de Aguas Servidas, se vaticina que a futuro el Estado chileno se verá presionado en incorporar soluciones reales en materia indígena.

“Los organismos internacionales como la ONU o la OEA, están actualmente preparando disposiciones de derecho indígena. En tanto, a los inversionistas extranjeros ya les está cansando ver sus negocios involucrados en conflictos con indígenas. La mejor opción será entonces sentarse a debatir de una vez y buscar una solución viable que permita a todos desarrollar sus intereses con tranquilidad. No veo otra alternativa más cercana”, explica el alcalde de Tirúa y líder de la Identidad Territorial Lafkenche, Adolfo Millabur.

Las crecientes demandas y reclamos que hoy mueven a los pueblos indígenas chilenos dejaron de ser una lucha de clase, allegados a un partido político de turno. Antes menospreciados, marginados e ignorados por los grupos dominantes y las sociedades nacionales, los pueblos indígenas han resurgido en años recientes como nuevos actores sociales y políticos en numerosos países, en especial en Latinoamérica. Hoy la mirada está en el aspecto jurídico, exigen sus derechos humanos denegados, reclaman ahora prioritariamente el respeto a sus derechos culturales, entendidos como plataforma indispensable para su plena participación en la vida nacional de sus países.

Desde la consecución de esa meta, en nuestro país, así como en tantos otros que atraviesan una situación similar, se vislumbra un nuevo escenario en que, además de asegurar el derecho humano a la identidad cultural de las minorías, posibilita el desarrollo armónico de la nación en su totalidad, con el conocimiento de quienes somos y hacia dónde nos proyectamos desde una rica multiplicidad y diversidad cultural.

ANEXO
Legislación Internacional


En el plano jurídico internacional, desde la primera formulación de la Declaración Universal de Derechos Humanos, se observa la intencionalidad, aunque vaga, de incorporar materias de índole cultural.

Es así como en 1948, aparece el concepto actual de los derechos culturales derivado de la citada declaración adoptada por la Asamblea General de la ONU, que en su artículo 27 dice que “toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten”.

A pesar de referirse a libertades individuales y de derechos de autor, sin aclarar el concepto de cultura, el mismo artículo 27, indica que las personas pertenecientes a minorías étnicas, religiosas o lingüísticas no se les negará el derecho a tener su propia vida cultural, a profesar y practicar su propia religión y a emplear su propio idioma, todo eso en común con los demás miembros de su grupo; extracto que sirvió de base para la preparación de la Declaración sobre Derechos de las Minorías adoptada por la ONU en 1992.

Por otra parte, también en 1948, la ONU adoptó la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, definiendo este como cualquier acto perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal.

En 1966 la Asamblea General adopta el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC), y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. El primer artículo de ambos pactos, idéntico, dice que “todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación”, en virtud del cual pueden proveer a su desarrollo económico, social y cultural, añadiendo en el artículo 20, que toda “apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia será prohibida por la ley.”

En 1995, en el informe preparado por la Comisión Mundial sobre Cultura y Desarrollo de la UNESCO bajo el título Nuestra Diversidad Creativa, señala que la “cultura es la última frontera del desarrollo”, reconociéndose además que la cultura es la fuente del progreso y creatividad, y que la libertad cultural, a diferencia de las libertades individuales, es el derecho que tienen los grupos humanos de seguir el modo de vida que más desean.

Este reconocimiento es considerado como uno de los primeros que incorpora en términos explícitos a las políticas culturales como materia de derechos humanos. Y, tras esta presentación, son numerosos los aportes de otros instrumentos jurídicos que han fortalecido el concepto de derechos culturales. Entre ellos está la Declaración Universal sobre Diversidad Cultural, aprobada por la Conferencia General de la UNESCO, en 2001, que establece una vez más que los derechos culturales son declarados derechos humanos universales, subrayando también la importancia del respeto a la diversidad cultural y la obligación de los estados de protegerla.

Actualmente, más de 50 derechos culturales son mencionados en textos jurídicos internacionales.

No obstante los avances en la materia, aún se estima que no existe una concepción clara de la noción de cultura a la que todos tenemos derecho, siendo el fundamento del debate el enfoque totalizador y dinámico de lo cultural en la vida humana, o bien el derecho humano a la identidad cultural y a la cultura propia. Porque los derechos culturales no existen aislados, se encuentran estrechamente vinculados a todos los demás derechos humanos, de tal suerte que la violación de unos implica la violación de los demás.

Asimismo, esta noción considera que el mundo está compuesto por una multiplicidad de naciones, pueblos y comunidades culturales, que supera el limitado número de estados nacionales soberanos reconocidos en el sistema internacional. Y que inclusive “es preciso reconocer que esta variedad se da al interior mismo de dichos estados nacionales”, afirma Rodolfo Stavenhagen, apuntando en una de las aristas más sentidas del movimiento indígenista latinoamericano, entre ellos los pueblos indígenas chilenos.

REFERENCIAS

1. AYLWIN, José. “Los Conflictos en el Territorio Mapuche: Antecedentes y Perspectivas”. Revista Perspectiva, Vol. 3, Nº 2, 2000.

2. AYLWIN, José. “Derechos Indígenas en Chile: A un año del Informe del Relator de la ONU”. Observatorio de Derechos de los Pueblos Indígenas, Temuco, 2004.

3. CAÑULEF, Eliseo. “El Reconocimiento de los Derechos Culturales y Lingüísticos de los Indígenas en Chile”. Temuco, 2002.

4. Comisión Verdad Histórica y Nuevo Trato. Informe. Santiago, 2003.

5. MAPUEXPRESS. “La propuesta de Reforma Constitucional que impone el Gobierno sobre los Pueblos Indígenas”. Temuco, 2005.

STAVENHAGER, Rodolfo. Exposición “Educación y Derechos Culturales. Un Desafío”. VI Coloquio Internacional de Educación en Derechos Humanos y Encuentro Latinoamericano Preparatorio a la Conferencia Mundial de la Asociación Internacional de Educadores para la Paz”. Puebla, 2002.

STAVENHAGER, Rodolfo. “Informe Relator Especial de la ONU sobre la Situación de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales de los indígenas de Chile”. Comisión de Derechos Humanos, Naciones Unidas, 2003.

Entrevista Personal, Adolfo Millabur, alcalde comuna de Tirúa y líder Identidad Territorial Mapuche-Lafkenche, Región del Bío Bío. Tirúa, mayo de 2005.

Desarrollo Rural: Planificación desde las Subjetividades

(Por Luz Alejandra Melgarejo Soto, Noviembre 2006)

Hace unos días seguía atenta una publicación del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD, Chile), la cual reflexionaba respecto de los desafíos para el Desarrollo Humano que actualmente plantea nuestro Chile rural y, con desconcierto, constataba al final de la revisión del documento que, pese al dominio conceptual de los expertos, en cuanto a los nuevos escenarios y actores de la ruralidad, se trata de una realidad sin un diagnóstico acabado, con actuales condicionantes demasiado complejas y cambiantes en que es imposible sistematizar fórmulas unívocas, exclusivas y excluyentes.
Es que en esta nueva ruralidad –o el mundo de las subjetividades-, ha quedado de manifiesto la incapacidad de respuestas de las políticas y estrategias públicas ante el “problema” rural, validando por lo tanto la búsqueda de alternativas desarrollo y donde emerge como una visión atenuante la política de Desarrollo Territorial Rural, incorporando líneas de acción interdisciplinarias, descentralizadoras y de planificación participativa.

Escenario de heterogeneidades

La globalización y el desarrollo científico-tecnológico, los cambios de las reglas del juego económico, de la estructura y dinámica del empleo rural, y de los procesos de descentralización, constituyen parte de las condicionantes estructurales que hoy presenta el sector rural.
Lo anterior ha incidido en una mayor transformación de las culturas rurales. En Chile, y en Latinoamérica en general, se observa el impacto del predominio de los sectores urbanos, con lo cual se ha debilitado las fronteras entre lo rural y urbano, homogeneizando patrones de vida, especialmente en las generaciones más jóvenes. También el nuevo escenario se ve influido por la incorporación masiva de las mujeres rurales al mundo del trabajo extraparcelario, lo cual ha modificado las relaciones intrafamiliares y los tradicionales roles de género, como la reproducción cultural. Se suma además el impacto de los medios de comunicación de masas que han auspiciado la tendencia a eliminar los límites identitarios.
Definitivamente, al hablar de población rural ya no podemos remitirnos a la vieja concepción de la familia campesina dedicada a las labores agropecuarias. La nueva ruralidad reconoce a campesinos, mineros, pescadores, grupos étnicos, artesanos, empresarios agrícolas y obreros agrícolas, y asalariados del sector servicios, incorporándose la variable de equidad de género. Vale añadir en este último punto las actuales estadísticas internacionales que indican que la cifra de mujeres rurales, en su mayoría agricultoras, es de más de 1.6 billones en el planeta, más de un cuarto de la población mundial. Ellas sólo tienen la propiedad del 2 % de la tierra y reciben el 1% de créditos destinados a la agricultura. El número de mujeres rurales que viven en la pobreza se ha doblado desde 1970.
Estamos entonces frente a un mundo de subjetividades, siendo una dimensión relevante para el diseño de las políticas y estrategias de desarrollo. “No puede haber un verdadero y eficiente desarrollo sin la incorporación de las subjetividades, no sólo las de los individuos, sino también las de las organizaciones, actores y sujetos sociales”.[1]
En este proceso resulta entonces indispensable reconocer la heterogeneidad de los territorios, los pobladores y las actividades económicas para diseñar estrategias de desarrollo rural que tiendan al logro de las transformaciones sociales incluyentes. Una heterogeneidad que requiere tratamientos diferenciados y no de la aplicación de un solo modelo de desarrollo rural, sin importar las diferencias.

Desarrollo Territorial Rural, un nuevo enfoque

La escasa relevancia que alcanzan los enfoque tradicionales frente a la magnitud de esta nueva ruralidad obliga al análisis y adopción de visiones alternativas y diferencias para enfrentar este fenómeno heterogéneo, en que debe responderse a factores como una pobreza multidimensional, a un carácter multiactivo de las unidades familiares rurales y a las debilidades de los mercados frecuentes, que afecta a los pequeños y medianos productores y empresarios, y también a los pobres.
El grado de insatisfacción de los resultados alcanzados hasta acá ha dado pie al acercamiento a una perspectiva territorial. Bajo este enfoque, Schejtman y Berdegué[2] establecen un “mapa de ruta”, una serie de criterios para el diseño de estrategias y políticas que contribuyan a la superación de la pobreza rural, con base en el Desarrollo Territorial Rural, proceso que se sustenta en dos ejes indispensables: la transformación productiva y la transformación institucional de un espacio rural determinado.
Son conceptos que se plantean con una perspectiva sistémica (distinto al tradicional), en que se redefine el espacio rural, ahora más allá de lo agrícola (el ingreso familiar en forma creciente no se origina en esta fuente), sino comprendido como territorios heterogéneos, y del mismo modo el reconocimiento e inclusión de expresiones de ruralidad en áreas urbanas.
Por lo tanto, este mapa de ruta es una invitación a una apertura a un desarrollo territorial más justo y equilibrado, donde lo rural y lo urbano se articula a partir de los aportes específicos en materia de conocimiento, trabajo y participación de las comunidades.
Respecto que el DTR requiere de una transformación productiva e institucional, abordados en forma simultánea desde el origen del proceso, se considera que la transformación del componente productivo debería generar como resultado mejoras de los ingresos de la población; en tanto el institucional, reportaría un aumento de la capacidad de crear alianzas estratégicas entre agentes económicos y actores sociales, minimizando las debilidades institucionales (discriminación cultural, las desigualdades de acceso a la educación y la información, el clientelismo y la corrupción, entre otras), que obstaculizan los lazos de confianza y reciprocidad, siendo la base de las iniciativas de cooperación entre los diversos agentes del área rural.
Cobra también importancia la acción colectiva (para el desarrollo de una sociedad más justa e incluyente), como respuesta a las necesidades individuales y sociales, y sustentada en la construcción de capital humano y capital social, así como en las redes de solidaridad y cooperación.
Así, la definición y el proceso de gestión de la inversión pública y la producción de bienes públicos está altamente ligada al desarrollo, madurez y transformación institucional -tanto pública como privada- y esto actúa claramente a favor de la competitividad y la sostenibilidad de las transformaciones productivas.
Pese a que el DTR es un enfoque en construcción, se trata de una perspectiva interesante para abordar el complejo panorama de la globalización y la crisis de la agricultura, reconociendo los factores exógenos y endógenos que han afectado su evolución.

Microplanificación para el Desarrollo Territorial Rural Local

Ante la presencia de estas heterogeneidades o subjetividades que hoy definen el mundo rural, y contando como aliado al enfoque del Desarrollo Territorial Rural, surge la necesidad de identificar mecanismos que respondan con pertinencia a las demandas de desarrollo de los territorios locales.
Es en este marco donde la planificación emerge como una disciplina que auspicia los intentos de modificar la evolución natural de una situación, hacia una que aparece más deseable que aquella que se produciría en el caso de no intervenir.
Una de las formas de realizar esta disciplina es la planificación estratégica, instrumento que facilita la elección de las acciones y la identificación de los actores claves para lograr los cambios deseados. Además de ayudar a priorizar los recursos en un escenario en que la mayor parte de las veces, son escasos. [3]
Frente a lo que se ha insistido a lo largo de este informe, respecto de las heterogeneidades que coexisten actualmente en el mundo rural, y de la imposibilidad de impulsar un desarrollo verdadero si no se incorpora aquellas subjetividades, es elemental partir por la revisión de las políticas la gestión pública local, entendiéndola como –en muchas ocasiones- única expresión del Estado en los territorios comunales rurales.
Los municipios como promotores del desarrollo local tienen la gran responsabilidad de otorgar las primeras respuestas a este nuevo fenómeno que experimenta la ruralidad y sus propias subjetividades internas.
Un instrumento de diagnóstico y orientador de líneas de acción que favorezcan una mayor pertinencia de las respuestas públicas locales estaría en la microplanificación estratégica. Este es un proceso que se desarrolla teniendo como base a la comunidad, orientada a identificar necesidades y potencialidades de esas comunidades de modo participativo y rápido, con el propósito de focalizar las inversiones y promover el desarrollo local. En el caso en análisis se trataría de la incorporación de los territorios que compartan ciertas subjetividades dentro del gran escenario de la ruralidad. Una acción en que debería estar garantizada, indispensablemente, la participación ciudadana, de manera de validar procesos más democráticos, y en los cuales se promueva un mayor empoderamiento social de los cambios que se planifica desarrollar en un territorio en particular.
Diferentes realidades territoriales y de desarrollo de los actores sociales demandan planteamientos e intervenciones públicas también diferenciadas. En todos los casos debe existir coherencia entre los objetivos de los distintos niveles de políticas y los instrumentos propuestos para lograrlos.
Por otra parte, el enfoque territorial supone una forma particular de organización de los procesos de desarrollo. En esencia se trata de lograr una gestión más eficiente de parte de cada uno de los agentes involucrados en un espacio dado, mediante la construcción de sinergias, enlaces, formas comunicativas, alianzas y solidaridades.
Aunque la microplanificación no signifique una solución absolutamente determinante de corrección de los desequilibrios del desarrollo, este ejercicio surge como una iniciativa que permitiría identificar de manera más real las demandas de aquellas “subjetividades“ ya expuestas en este informe, y promover y aplicar estrategias de desarrollo incluyentes, con procesos de tratamiento de un “problema” en que se acoge y respeta las diferencias.

BIBLIOGRAFÍA
1. Chile Rural, Un desafío para el Desarrollo Humano. PNUD Chile, 2006.
2. Leiva, Víctor. Conceptos de Planificación para la Gestión Regional – Local. Documento de Trabajo. 2005. Documento Diplomado Virtual Latinoamericano en Descentralización y Desarrollo Local-Regional, U. Alberto Hurtado, 2006.
3. Schejtman y Berdegué. Desarrollo Territorial Rural. RIMISP, 2004.

[1] Arturo Barrera, Subsecretario de Agricultura, en “Chile Rural, Un desafío para el Desarrollo Humano”. PNUD Chile, 2006.

[2] Schejtman y Berdegué. Desarrollo Territorial Rural. RIMISP, 2004.

[3] Víctor Leiva en Conceptos de Planificación para la Gestión Regional – Local. Documento de Trabajo. 2005.

Publicación Colegio de Periodistas Concepción

El Consejo Regional Concepción (cómo me gustaría que se llamara Región del Bío Bío, en fin...) del Colegio de Periodistas de Chile inició un periódico electrónico www.periodistashoy.cl
Es probable que sostengamos posturas cuestionables a la acción de esta AG, sin embargo vale dar un vistazo a esta web, al menos para argumentar y actualizar nuestros reclamos.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Perú 2007

Este verano tuvimos junto a mi Douglas la esperada posibilidad de viajar al Perú. Fueron 10 días de una experiencia colmada de sorpresas, en que pudimos adentraron en la mínima expresión de este maravilloso país vecino. Acá va un resumen, paso a paso, de lo vivido...
LIMA
La ciudad de LIMA fue fundada por Francisco Pizarro el 18 de enero de 1535. Conocida como la Ciudad de los Reyes, fue la capital del Virreinato del Perú, un área política que comprendía la mayoría de las posesiones españolas en América del Sur. Lima está ubicada en la parte central del Perú y se encuentra a orillas del Océano Pacífico. Es la ciudad más importante del país, y alberga al 26.6% de la población total. El conglomerado de Lima y Callao tiene una población de 8.447.260 habitantes.
Desde que decidimos viajar al Perú, sabíamos que deberíamos pasar unas cuántas horas en el aeropuerto Jorge Chávez. Sin embargo, la estadía se prolongó por más tiempo... y de qué manera. Hubo un problema con el vuelo al Cuzco, así es que pasamos una tarde y una noche.
Resultó un hecho inesperado, hicimos de buenos compañeros de hotel y city tour... excelente primer contacto con el país. Alojados en el Sheraton (gracias LAN Perú), probamos el "ají de gallina", sopas tradicionales y otros tantos platillos típicos... por la noche salimos a conocer la ciudad, con sus imponentes y antiguas edificaciones, reflejo de un pasado esplendor... bebimos pisco sour (por cierto, muy distinto al chileno) al son de la saya, y en plena vía pública... bueno en una feria, en medio de la ciudad limeña. Todo muy alegre... muy colorido, aunque se debe reconocer que cuesta aclimatarse al agobiante calor y smog... y a una tímida inseguridad que se respira... es una lata, pero es imposible negarlo.



CUZCO
CUZCO o Qosco ciudad capital del departamento del mismo nombre, está situada en la sierra sur del Perú. Actualmente cuenta con aproximadamente 300 mil habitantes. Fue capital del Imperio Inca y es la capital histórica del Perú según la Constitución de 1993. Además la UNESCO la declaró Patrimonio de la Humanidad en 1983.
Durante nuestra estadía nos alojamos en el “Hostal Killawasi”, en pleno barrio histórico, con acceso a todos los servicios que requiere un turista primerizo en estas tierras… como a la variedad de restoranes para todos los bolsillos, las ferias artesanales (mi perdición) o al carrete cuzqueño (memorable!!!). También desde esta ciudad planificamos nuestras andanzas por el Valle Sagrado de Los Inkas, por Machu Picchu o por el Titikaka Lake (Puno)… todos los que nos dejaron una profunda e inolvidable experiencia…



MACHU PICCHU
Desde que fuera descubierta el 24 de julio de 1911 por el norteamericano Hiram Bingham, Machu Picchu ha sido considerada, por su asombrosa magnificencia y armoniosa construcción, como uno de los monumentos arquitectónicos y arqueológicos más importantes del planeta.
Localizada a 2.400 metros sobre el nivel del mar en la provincia de Urubamba, departamento del Cusco, Machu Picchu (Cumbre Mayor, en castellano) sorprende por la forma en que las construcciones de piedra se despliegan sobre una loma estrecha y desnivelada, en cuyos bordes hay un farallón de 400 metros de profundidad- que forman el cañón por el que se llega al río Urubamba.
Ciudadela rodeada de misterio, porque hasta ahora los arqueólogos no han podido descifrar la historia y la función de esta pétrea ciudad de casi un kilómetro de extensión, erigida por los Incas en una mágica zona geográfica, donde confluyen lo andino y lo amazónico.
Realmente antes de emprender el viaje a este misterioso lugar, es necesario leer a la chilena Patricia Verdugo. Es que su libro "El Enigma de Machu Picchu" se convierte en una guía para los aventureros novatos.
La experiencia de visitar este lugar tuvo menos magia de lo esperado, tal vez porque no seguimos la mínima sugerencia de Verdugo, esa de descartar el tour por un día. De todos modos, ahí estuvimos... asombrándonos de esta imponente ciudadela, con todos sus misteriosas huellas.
A los que aún no han viajado les puedo contar que este tour es lejos lo más caro en el Perú (U$150, aprox. 1 día), y que hay varias alternativas para hacer el trayecto en tren más breve. Como comentario aparte... se ve que proximamente Aguas Calientes, la estación final del ferrocarril, estrenará una infraestructura impresionante, ya se huele cómo aumentará el turismo por esos lados... ahhhhh!!! una anécdota: se me quedó en el hostal la batería de mi camarita top... tuve que recurrir a esas desechables... y parece que me salvó...




VALLE SAGRADO DE LOS INKAS
Cerca de la plaza del Cuzco, nos integramos muy temprano a este tour guiado. Partimos por comprar nuestros “ponchos” de plástico, furor en la zona. Quién no lleva su “poncho”, sobre todo en verano, cuando más llueve en ese departamento.
Durante el recorrido visitamos la ciudadela inka de PISAC y la ciudad de URUBAMBA (112.5 msnm), siempre a orillas del río VILCANOTA. Después del almuerzo, nos dirigimos a la fortaleza y ciudadela de OLLANTAYTAMBO (2.792 msnm), construida para vigilar el ingreso a esta parte del valle y protegerlo de posibles invasiones de los pobladores de la selva.
Ya al regreso, visitamos el pintoresco pueblito de CHINCHERO (3.762 msnm), donde está los restos de la hacienda real de Túpac Inca Yupanqui. Aquí está un Muro Inca en la plaza principal y un templo colonial construido sobre las bases de una edificación Inca.
Fue un viaje bien agotador (no pude moverme en todo el día siguiente, además me intoxiqué de tanto probar cosillas nuevas), pero fue el mejor comienzo para acostumbrarnos a las nuevas exigencias... por favor analicen la altura... luego de esto Machu Picchu fue un trámite más...





LAGO TITIKAKA
(Con un largo de 204 km por 65 km de ancho, ocupa 8.562 km², de los que 4.772 km² corresponden al Perú y 3.790 km² a Bolivia. Está situado a 3.810 metros sobre el nivel del mar)
Viajar hasta Puno para conocer a Los Uros del Lago Titikaka, fue la mayor aventura que vivimos en el Perú. Nos fuimos una noche, pasadas las 21.00 horas y llegamos de madrugada, con un frío que calaba los huesos. Hicimos hora en el mismo bus que nos llevó, junto a un grupo de peruanos que también andaban turistiando. Fue horrible... lamentablemente. Hay que advertir que entre lo menos positivo de los peruanos, está su transporte público terreste y la inseguridad urbana que innevitablemente se percibe.
Muy temprano nos embarcamos en el tour, hecho a nuestra medida... fue increíble. Lejos lo mejor de PUNO, por algo no se ven turistas más que en esta parte de la ciudad. Conocimos a esta cultura con sus singularidades encantadoras. No fue la mejor de nuestras salidas, pero valió absolutamente la pena.